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| Prevención |
El horizonte de nuestra calidad de vida únicamente estará claro y sin nubes si se siguen las recomendaciones sobre los hábitos de vida cardiosaludables. Es obligatorio abandonar el tabaco, llevar un dieta sana, pobre en grasas y sal, y practicar ejercicio físico aeróbico habitualmente. Además, deberán hacerse controles periódicos de la tensión arterial, así como de glucosa y colesterol en la sangre, y visitar regularmente al cardiólogo en caso de padecer alguna enfermedad del corazón. Sólo de esta forma, se reducirá al mínimo la probabilidad de padecer la enfermedad cardiovascular y sus complicaciones.
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| Tabaco |
El tabaco es uno de los principales enemigos del corazón. La nicotina y el monóxido de carbono, principales componentes del humo del tabaco, favorecen la arteriosclerosis y el infarto de miocardio. Además, el tabaco potencia los efectos negativos de la hipertensión arterial y de la hipercolesterolemia. Cuanto mayor es el número de cigarrillos que se consume, mayor es el riesgo de sufrir un ataque al corazón. El tabaco también favorece otras enfermedades, sobre todo el cáncer de pulmón. El abandono del tabaco es la medida preventiva más efectiva, superior incluso a los tratamientos, en los pacientes con enfermedad coronaria.
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| Dieta |
La dieta cardiosaludable se basa, fundamentalmente, en la reducción de la ingesta de grasas saturadas y en el incremento del consumo de grasas monoinsaturadas, como la del aceite de oliva, o poliinsaturadas omega-3, como la del pescado azul. Además, se recomienda aumentar el consumo diario de frutas y verduras, las cuales son una importante fuente de vitaminas y minerales, necesarios para nuestra salud.
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| Ejercicio físico |
La práctica regular de ejercicio físico moderado produce una serie de cambios en nuestro organismo que son muy beneficiosos para la salud cardiovascular. El ejercicio físico ayuda a regular el colesterol de la sangre y la tensión arterial, además de que reduce el estrés psíquico y el peso corporal. Por otro lado, la realización de ejercicio físico, al menos durante una hora al día en tres días separado de la semana, mejora la capacidad física y prolonga la supervivencia de los pacientes con cardiopatía.
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Fundación Española

del Corazón

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